Poema IV
Belleza en tu mirada
cautivadora sin igual,
fineza en tu sonrisa
y hermosura en tu actuar,
vanagloria de los dioses
que de ti se han de florear,
¿por qué me cuesta tanto
dejarte de pensar?
Perderme en tus ojos
intentando comprender,
qué será de mi vida si
de ti no puedo ser,
locura avasalladora que me
impide razonar,
tiempos de batalla que por
ti he de luchar.
El destino ha sido injusto
por presentarme ante ti,
que sin riquezas para ofrecerte
ni atractivo del cual jactarme,
sólo tengo mis pensamientos
para intentar cautivarte.
Y esperando en el olvido
lo que pudo haber sido,
me mantengo erguido penando
mis sentidos, del haber no
podido cambiar así mi destino,
mas con estas palabras te digo
que por ti yo me desvivo.
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